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Introducción

La guía del Buda hacia la paz y 
la felicidad
1. Moralidad básica
2. Creando y gestionando riquezas
3. Protegiendo nuestras posesiones y riquezas
4. Falsos amigos y verdaderos amigos
5. Protegiendo nuestras relaciones
6. Cualidades para el éxito

Cómo acumular riquezas
1. Riqueza y progreso materiales
2. Riqueza y progreso espirituales

Cómo evitar declives
1. Declive material
2. Declive moral
3. Declive espiritual

Una vida de bendiciones
1. Las bendiciones esenciales
2. Las bendiciones adicionales
3. Las bendiciones personales
4. Las bendiciones superiores
5. Las bendiciones supremas

Conclusión
   

Una vida de bendiciones

El Sutta Mangala

 

Una vida de bendiciones se basa en el Sutta Mangala, o Discurso sobre las Bendiciones, una de las más conocidas e importantes enseñanzas en budismo. En este sutta El Buda describió cuáles son las más altas bendiciones en la vida, así como el camino de progreso para, eventualmente, alcanzar la bendición última de paz y felicidad duraderas.

Le preguntaron al Buda cuál era el signo más auspicioso que uno puede encontrarse al comenzar el día. En la antigua India se creía que los signos auspiciosos predecían buena suerte y fortuna para el día que comienza. Tales signos auspiciosos incluían el ver ciertas cosas, el oír ciertos nombres mencionados y el encontrar ciertos olores y sabores.

El Buda no respondió directamente a tal pregunta sino que la usó para impartir una de sus más exquisitas y comprensivas enseñanzas. En su respuesta, Él no dijo cuáles eran los mejores signos auspiciosos en la vida sino que, en su lugar, explicó cuáles son las verdaderas bendiciones en la vida, al igual que cómo obtenerlas por nosotros mismos.

Así, El Buda dijo que, en lugar de buscar signos o portentos supersticiosos con el deseo de obtener buena suerte y fortuna, nosotros podemos crear nuestra propia fortuna y bendiciones. Es por lo tanto claro que cada uno puede elegir la dirección a seguir en su vida, así como controlar su propio destino.

Podemos por tanto obtener todas las bendiciones que deseemos recibir a través de nuestros propios esfuerzos y sin depender de factores externos, tales como signos auspiciosos, dioses, oraciones o rituales. Y deberíamos buscar el adquirir no sólo las perecederas y superficiales bendiciones de fortuna y buena suerte sino las bendiciones de genuina importancia y duración.

En el Sutta Mangala, El Buda dijo que existen 38 bendiciones supremas en esta vida. La razón de por qué hay tantas ‘bendiciones supremas’ es que lo que puede ser la ‘bendición suprema’ para una persona puede no serlo para otra. Una persona tiene, en una etapa  particular de su vida, unas ‘bendiciones supremas’ apropiadas a su particular estado de desarrollo. Conforme esa persona crece, también cambian las ‘bendiciones supremas,’ y el trabajar hacia posteriores ‘bendiciones supremas’ conduce a más progreso a lo largo del camino.  

Las 38 bendiciones se pueden categorizar en cinco grupos diferenciados: Las Bendiciones Esenciales, las Bendiciones Adicionales, las Bendiciones Personales, las Bendiciones Superiores y las Bendiciones Supremas. Cada grupo refleja la evolución personal y espiritual de cada individuo, así como las cualidades necesarias para el progreso ulterior.

Es esta enseñanza, por tanto, una muy detallada guía para el desarrollo individual. Se encuentra delineada en un conjunto de secuencias lógicas y bien estructuradas que sientan las bases para posteriores bendiciones. Incluye, además, las bendiciones más básicas, o las cualidades que cada persona debería tener y conduce, de forma gradual, hacia las cualidades superiores que se requieren para la obtención de la bendición última de Nibanna. Tal es el principal propósito y objetivo del Mangala Sutta.

 



1. Las Bendiciones Esenciales

 1.  Evitar la compañía de los necios
 
2.  Asociarse con los sabios
 
3.  Honrar a aquellos dignos de ello 

 4.  Vivir en lugar adecuado
 
5.  Haber realizado buenas obras en el pasado
 
6.  Hallarse en el camino correcto

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Las Bendiciones Esenciales consisten en las cualidades más básicas y fundamentales que cada persona debería tener. Los elementos de este grupo han de establecerse para poder obtener progreso, tanto material como espiritualmente.


1.  Evitar la compañía de los necios

Los necios son personas incapaces de diferenciar lo recto de lo erróneo y, como resultado, originan daño a través de sus acciones. No les concierne la moralidad básica, ya que no les preocupa mucho las consecuencias de sus acciones. La asociación inconsciente con tales personas hará difícil cualquier progreso material o espiritual, ya que existe siempre la tendencia a comportarse de forma similar. Además, será raro que haya algún deseo o motivación para hacer buenas obras o para mejorarse a uno mismo.

Sin embargo, debemos estar preparados para prestar asistencia, si ello es necesario, así como ayudar a otros a mejorarse. Por lo tanto, no se trata de evitar totalmente a los necios. Lo que es importante es que permanezcamos siempre conscientes, sin dejarnos influenciar adversamente por ellos. Esta bendición se halla en la cabecera de la lista del Buda y es claramente la bendición más importante que una persona pueda poseer ya que, sin ella, no habrá otras bendiciones.


2.  Asociarse con los sabios

Sabios son aquellos que han adquirido la sabiduría para discernir lo erróneo de lo recto, evitando por tanto el dañar a otros. Son conscientes de que sus acciones tienen consecuencias, no sólo en sus vidas presentes sino también en las vidas futuras.  Las personas sabias desaconsejan el obrar mal y animan a obrar el bien. Deberíamos tratar de asociarnos siempre con tales rectas y virtuosas personas ya que las adecuadas amistades son de una importancia absoluta en nuestras vidas, sin importar qué etapa de progreso hayamos alcanzado.


3.  Respetar a aquellos dignos de ello 

Deberíamos honrar a nuestros padres, a nuestros ancianos y a nuestros maestros. Podemos respetarles de forma material o a través de nuestra conducta. Ofreciéndoles el respeto y honra debidos podemos beneficiarnos de su guía y continuar aprendiendo de ellos. 


4.  Vivir en un lugar adecuado

El decir un lugar adecuado tiene significado tanto material como espiritual. En el aspecto material significa un lugar pacífico donde la vida y la propiedad estén razonablemente seguras. En el aspecto espiritual significa un lugar y un tiempo donde se conocen las enseñanzas del Buda y donde uno sea capaz de aprender y practicar tales enseñanzas en paz. La bendición de vivir en un lugar adecuado permite tanto el progreso material como el espiritual.


5.  Haber realizado buenas obras en el pasado

Continuamente cosechamos los resultados de nuestras acciones pasadas. Por ejemplo, si hemos ayudado a muchas personas en el pasado es probable que cuando necesitemos ayuda podamos contar con la asistencia de otros a quienes hayamos ayudado previamente. De igual modo, si ayudamos a otros ahora, es posible que en el futuro tengamos la asistencia de alguien a quien hayamos ayudado. Por tanto, hemos de continuar haciendo buenas obras para el futuro. Es una bendición doble el haber realizado buenas obras en el pasado y el ser capaz de continuar haciéndolas para el futuro.


6.  Hallarse en el camino correcto

La mayoría de las personas ni siquiera saben que se hallan en el camino erróneo y mucho menos son conscientes de cuál sea el correcto camino que deberían tomar. El camino erróneo es el de la inmoralidad, la codicia y la ignorancia. El camino recto es el de la virtud, la generosidad y la sabiduría. Es por tanto una gran bendición conocer el camino correcto y encauzarse uno mismo en este camino de progreso material y espiritual.



 


 

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