Inicio

Introducción

La guía del Buda hacia la paz y 
la felicidad
1. Moralidad básica
2. Creando y gestionando riquezas
3. Protegiendo nuestras posesiones y riquezas
4. Falsos amigos y verdaderos amigos
5. Protegiendo nuestras relaciones
6. Cualidades para el éxito

Cómo acumular riquezas
1. Riqueza y progreso materiales
2. Riqueza y progreso espirituales

Cómo evitar declives
1. Declive material
2. Declive moral
3. Declive espiritual

Una vida de bendiciones
1. Las bendiciones esenciales
2. Las bendiciones adicionales
3. Las bendiciones personales
4. Las bendiciones superiores
5. Las bendiciones supremas

Conclusión
   

Una vida de bendiciones

El Sutta Mangala

 

4. Las bendiciones superiores

22. Ser reverente
23. Ser humilde
24. Estar satisfecho
25. Ser agradecido
26. Escuchar el Dhamma en el momento adecuado

27. Ser paciente
28. Escuchar los consejos
29. Asociarse con monjes y maestros espirituales
30. Analizar y hablar acerca del Dhamma 

------------------------------

El enfoque en la vida debería estar ahora alejado de lo mundano y lo material. Los ideales espirituales son ahora más importantes.  Las bendiciones superiores son las etapas finales de preparación para embarcarnos en el Camino al Nibanna.


22. Ser reverente

Ahora podemos mostrar reverencia a la Triple Gema, al Dhamma y la Sangha a través de reflexionar en sus sublimes cualidades. El tener reverencia por los ancianos, los monjes y los maestros espirituales nos permite tener aprendizaje y guía de forma continua. Podemos mostrarles nuestra reverencia mediante un comportamiento respetuoso y prestándoles cuidadosa atención. Además, el mostrar reverencia al Buda nos ayuda a situarnos en un buen estado mental para aprender y practicar el Dhamma. La práctica de la reverencia también incrementa nuestra humildad y gratitud.


23. Ser humilde

Cuando una persona ha tenido éxito en realizar un buen progreso puede entonces comenzar a creer que ya sabe todo y que es mejor que nadie. Cuando ello ocurre se hace difícil el mantener una actitud correcta y una mente abierta para aprender de otros y para aceptar enseñanzas más profundas. Aquí El Buda nos recuerda que el orgullo y la vanidad son dos de los más grandes obstáculos para el desarrollo espiritual sostenido. Es por tanto una gran bendición el permanecer siempre humildes.


24. Estar satisfecho

Diferentes personas tienen diferentes necesidades en la vida y el estar satisfechos no significa que no debamos trabajar duro o esforzarnos por ser mejores. Mientras que el progreso material es necesario para sobrevivir confortablemente, la clave es saber cuándo uno tiene lo suficiente. Hay muchas personas que, aun poseyendo inmensas fortunas, piensan que aún no tienen el suficiente bienestar. El sabio es consciente de que el deseo constante por llenar el agujero de la ansiedad por más bienes materiales es como beber agua salada para apagar la sed, ya que inevitablemente ello conduce a la infelicidad, a la frustración y al sufrimiento. El haber encontrado nuestro propio nivel de satisfacción es el haber encontrado verdadera paz mental. Satisfacción es la riqueza mayor.


25. Ser agradecido

Se dice que hay pocos en este mundo que se saldrán de su camino para ayudar a otros. Menos incluso son aquellos que son agradecidos por la ayuda recibida. La gratitud es usualmente acompañada por gracias y apreciación, así como por el deseo de devolver los favores recibidos. Todo ello conduce a la recíproca amabilidad y buena voluntad, trayendo incluso más bendiciones en el futuro.


26. Escuchar el Dhamma en el momento adecuado

Cualquier momento y lugar son correctos para leer o escuchar acerca del Dhamma. Sin embargo, un buen momento sería cuando estamos atribulados, molestos o con dudas. No todos tienen la oportunidad o los medios para poder escuchar acerca del Dhamma. Deberíamos tratar siempre de estar en contacto con él y no malgastar esta gran bendición.


27. Ser paciente

Se dice que la paciencia es la mayor de las virtudes y es ciertamente una de las cualidades más difíciles de conseguir. Siempre nos hallaremos sujetos a las condiciones cambiantes y a los impulsos de las gentes a nuestro alrededor. La mayoría de tales cosas se hallan más allá de nuestro control y, si nos permitimos ser afectados en exceso por ellas, sufriremos estrés innecesario, infelicidad y enojo. También necesitamos ser pacientes con nosotros mismos cuando cometemos errores o nos salimos de nuestro camino espiritual, para seguir tratando de hacer lo mejor que podamos. La paciencia es una gran bendición y conduce a la misericordia, al perdón  y a la tolerancia. Nos permite estar calmados y serenos, así como mantener nuestra cabeza fría y la mente clara en cualquier situación.


28. Escuchar los consejos

Muchas personas encuentran difícil el escuchar los consejos y aún más el aceptar las críticas o que se les señalen sus errores. Sin embargo, no podemos adquirir un conocimiento más profundo y realizar un progreso verdadero si el orgullo y la testadurez se interponen en nuestro camino. Hemos de ser receptivos y aceptar con humildad la corrección cuando es necesario ya que no somos perfectos y siempre tenemos algo que aprender de otros.


29. Asociarse con monjes y maestros espirituales

El encontrarnos con tales personas nos brinda la oportunidad de aprender de ellas y de obtener ánimo e inspiración de su sabiduría y su serenidad. También nos recuerda que hay algo más en este mundo que los simples placeres sensuales y materiales y nos muestra a personas que se hallan ya en el camino espiritual correcto.

Estando con estas personas nos debería motivar a practicar las Cuatro Brahmaviharas, también conocidas como las Cuatro Moradas Celestiales, porque cultivando estas nobles cualidades conducirá a nuestras mentes a un estado espiritual y celestial.

Las Cuatro Brahmaviharas
1.  Amor bondadoso
2.  Compasión
3.  Gozo considerado
4.  Ecuanimidad


30. Analizar y hablar acerca del Dhamma

Reforzar la bendición de escuchar y aprender el Dhamma es analizarlo y hablar acerca de él. Al hacer así obtenemos la bendición de asociarnos con amigos espirituales que se hallan en nuestro mismo camino. También nos brinda la oportunidad de compartir lo que hemos aprendido con otros y de continuar incrementando nuestro conocimiento y entendimiento acerca de las enseñanzas del Buda. De esta manera nos hallaremos con frecuencia en contacto con el Dhamma, siendo éste el factor que conduce directamente a las Bendiciones Supremas.




 


 

Previo

Inicio

Siguiente